El posible cambio de propiedad de Hugo Chávez (que no sería a España) sería agotador, si sigue perdiendo referéndums
El cambio de vivienda puede resultar muy estresante si se toman en cuenta los pequeños detalles que habitualmente uno pasa por alto, pero que al final constituyen parte de un todo, que por lo general es irremediablemente agotador. Me refiero al tipo de cosas como tener que descargar las maletas para sacar de ellas todos los utensilios básicos así como las ropas, o tener que ordenar luego los muebles de cada una de las habitaciones. Es algo que no se toma en cuenta al momento de llevar a cabo la compra de una propiedad en España, o en cualquier parte del mundo, pero que definitivamente quita energías y tiempo al ya desgastado ánimo que le ha quedado al comprador luego de quedar encadenado por muchos años para pagar hipotecas y préstamos necesarios para poder llevar a cabo su compra.
Sí, ese tipo de cosas no son tomadas como muy grandes al inicio, pero luego son muy notorias en el proceso de mudanza. No así los pagos, que sí son tomados en cuenta desde un inicio y no se apartan de la mente por nada del mundo. Algo gracioso en qué pensar es la cantidad de cosas que tendría que mudar Hugo Chávez del palacio de Miraflores a su nueva residencia cuando tenga que dejar el sillón presidencial de Venezuela. Claro que muchos sabemos que para que pase eso tienen que pasar muchos años y muchas luchas en su país, aunque un golpe duro a su régimen “dizque democrático”, ha sido el triunfo de la propuesta del “NO”, por encima del “SÍ”, que pugnaban sus seguidores, en el referéndum llevado a cabo el día domingo 2 de diciembre.
Sin duda con eso a Hugo Chávez se le quedó la sangre bien fría, pues él esperaba un triunfo contundente, y ha salido perdiendo en un campo que él mismo minó para sus opositores, y para perpetuarse en el poder. Esto debería ser la cereza del pastel que le signifique una retirada. Aunque es imposible que haga eso. Sobre todo por su gran egocentrismo. Pero imaginando su mudanza, tendríamos que pensar en todo lo que llevaría a su nuevo inmueble, y cómo acomodaría este. De seguro la foto de Simón Bolívar la tendría en el centro de su sala, pero con el paso del tiempo la cambiaría por la de Fidel Castro, y luego por una foto de él mismo, en uno de sus arranques de gran líder, que cree ser.
Me imagino que su propiedad estaría rodeada de posos petroleros, los mismo que le han permitido convertirse en una molestia para Estados Unidos, que no le hace nada por la compra de barriles que mantiene con su país. En vez de árboles habría grandes torres extractoras, y en vez de una piscina, un charco negro de petróleo. Dudo que entre los lectores de este texto existan partidarios de Chávez, en realidad dudo que en verdad existan partidarios de Chávez en su país. Los que los siguen solo quieren poder, o le tienen temor, por ello seguramente todos ellos se mudarían con él a su nuevo inmueble y le desempacarían las maletas para que no se moleste su general.